martes, 18 de mayo de 2010

La presencia de la figura del gato en el cuento latinoamericano del siglo XX. El gato como espejo y compañía



El Gato es una figura mística que ha acompañada al hombre, y a la literatura casi desde el inicio de los tiempos, pero ¿por qué? La incorporación del gato a la vida del hombre del siglo XX surge de la necesidad de llenar el espacio vacío, la necesidad de sentirse acompañado, y también sentirse reflejado. El hombre se refleja en el animal. El gato es representación de sus miedos y deseos.

Cuando el prehistórico Homo Sapiens tuvo vida espiritual comenzó a sentirse pequeño y solo ante la inmensidad del universo que lo rodeaba. Sabemos que entonces el hombre dio el nombre de dioses a las poderosas fuerzas naturales que se desprendían de éste mundo. Otra vía que esta espiritualidad tomó fue hacia aquellos seres, que aunque no compartían su género ni especie, sí compartían el mismo mundo, unas veces acompañándolo, guiándolo o aún enfrentándose a él. Entonces erigió los tótems animales para inmortalizar sus imágenes.

En el caso particular de nuestro tema podría decirse que relación entre el hombre y el gato se originó hace más de seis mil años en el Antiguo Egipto, cuando se le confirió un importantísimo papel, todos los gatos en el Imperio eran propiedad del faraón. Continuando con el politeísmo heredado del neolítico, Bastet era la diosa egipcia con cabeza de gato. A ella todos los años, el 31 de octubre se le celebraba un festival en su honor.
Sin embargo, más allá del carácter sacro que los faraones les daban, el pueblo egipcio creía que los gatos traían buena suerte al hogar donde habitaban.
Llamados miu desde entonces por el sonido de su maullido, eran merecedores de los mejores cuidados y cuando morían en la casa, los miembros de la familia se rapaban las cejas en señal de luto. Y paradójicamente, en contraposición a las supercherías populares de la actualidad, los más apreciados eran los gatos negros.

A la llegada del cristianismo lo pagano quedó prohibido y lo misterioso se convirtió en maligno. Al gato no le fue muy bien en esta inquisitiva contienda y el hombre del medioevo lo asoció con la brujería. Sin embargo, la literatura muchos testimonios de que el papel del gato no se reducía a la de accesorio en aquelarres y autos de fe, por nombrar algunas obras, se le menciona en Perceval, El evangelio de la Ruecas y El bestiario de Aberdeem. En el otro lado de la Europa medieval, se gestaba el Islam, donde se sabe que el gato retornó a su lugar de compañero del hombre. El mismo profeta Mahoma relata que tenía tanto cariño a su gato Muezza que en una ocasión que el felino se durmió sobre su amplia manga, prefirió cortarla antes de despertarlo. En el Hadith (libro de los dichos del profeta) sugiere a todos los musulmanes cuidar de los gatos.

Más tarde en occidente Charles Perrault escribió el texto más conocido de este felino y que forma parte de la infancia de millones de niños: El gato con botas. Basado en escritores venecianos y napolitanos del siglo XVI describe a este cazador de ratones imprescindible en la Europa asolada por las ratas y la peste, como el errante compañero de aventuras. Más tarde sería la ineludible compañía de pícaros y pilluelos en el Siglo de Oro español, y vagabundearía en el Oliver Twist de Dickens. Aún en el psicodélico viaje de una niña perdida en lo que pudiera ser un atemorizante país de las maravillas, un gato es a la vez guía y compañero, no obstante su cínica sonrisa.

La llegada del psicoanálisis de Freud , no deja de ser parte de nuestro tema. El padre del psicoanálisis en su Introducción al narcisismo (1914) manifiesta una comparación: “el placer del hombre reside en buena parte en su narcisismo, en su complacencia consigo mismo y en su inaccesibilidad, lo mismo que el de ciertos animales que no parecen hacer caso de nosotros, como los gatos y algunos grandes carniceros” cierro cita. Y así comienza a quedar manifiesta esta parte donde el hombre se identifica más con el gato que con otro animal doméstico. El alter ego de Byron se llamaba Beppo, Baudelaire los tenía a montones corriendo entre sus papeles. No sé con certeza si fue García Lorca quién lo puso por primera vez en el pedestal de las letras hispánicas con su Canción novísima de los gatos. Borges, Cortazar, Neruda, es difícil encontrar en las letras hispánicas a un autor que no haya tenido uno o varios de estos fieles compañeros.
Sin embargo no se pretende explicar la relación entre el literato y el gato, sino como el literato refleja en sus cuentos el significado de la compañía del gato para el hombre común, particularmente para el hombre común que habita en nuestra América latina y en nuestra sociedad actual (o contemporánea).

Seleccioné tres cuentos cortos de sendos autores latinoamericanos que aunque tienen en común la presencia del gato el tratamiento que se da a él, respecto a su relación con el hombre, es diferente.

El Gato del escritor argentino H. A. Murena es un cuento donde, como consecuencia de un amor fallido, un hombre se encierra en su casa y va adquiriendo el comportamiento del gato que azarosamente llega el día en que comienza su tristeza. En él se va describiendo cómo el hombre incorpora a su vida las actitudes del gato. Lo fascinante del cuento es que, con la pretensión de ser literatura fantástica (con la sugerencia que al final el hombre se transforma en el gato), va dejando entrever que en la realidad existen actitudes entre el hombre y el felino que pueden ser equiparadas.

Lord Chichester lleva por título el cuento del escritor uruguayo Eduardo Galeano, que es el segundo de los libros con que pretendemos sustentar esa relación simbiótica con el más doméstico de los felinos. Este gato que ha perdido un ojo en batalla por el amor de la gata Milonga viene a ser adoptado por el matrimonio de Juan y Raquel. Y una noche los hace salir de la habitación con lastimeros maullidos y sin razón aparente minutos después el techo de la habitación ya vacía se desploma. Como un lugar ya común en otros autores como Allan Poe y Lovecraft, el misticismo de gato aflora en este cuento latinoamericano, pero con una mística bondadosa que se aleja de la mefistofélica imagen medieval. Expresa con su misteriosa actuación la solidaridad que le profesa a quién le da asilo y calor.

El tercer cuento se titula Un gato en el hambre del escritor mexicano Edmundo Valadés, y manifiesta con solidez el carácter de compañero del gato. La historia se recrea en un barrio pobre de la ciudad de México, y en él se retrata socialmente a la familia formada por una pareja de viejos viviendo con el único hijo quien por falta de preparación no consigue trabajo. Dentro de la narración, que describe la inhumana vida que la pobreza les deja, aparece "el Chato", el gato que llega para ser el refugio emocional del padre cada vez que se acurruca en su regazo. El desenlace narra la aparente solución cuando el hijo consigue trabajo y llega deseoso de ver la cara de felicidad del padre al darle la noticia de que ya no pasarán apuros económicos. En vez de eso, al oír la noticia, el padre susurra con una inmensa mirada de tristeza que el Chato no aparecía; el hijo lo había espantado a escobazos días antes. El hijo comprende entonces, que le había quitado al padre lo único que le daba fuerza para vivir sus miserables días y el amor de ese gato parece aún más importante que el bienestar económico.
Este cuento adapta la idiosincrasia del latino a soportar la adversidad material, pero no así, la emocional. Y es en la figura del gato en la que el autor pone toda la esperanza perdida en sus congéneres.

Estos tres escritores latinoamericanos tratan en sus textos diversos temas y distintos marcos de referencia sociocultural, pero en esta ocasión reúnen un elemento en común: el gato. Observado desde diferentes perspectivas, el gato que surge como un reflejo de sí mismo en el primer texto; como signo de misticismo demostrando su solidaridad en el relato de Galeano; y finalmente, el gato como compañero y amigo del hombre, en el último cuento.

Individualistas, territoriales, narcisistas, misteriosos, perceptivos, los gatos, han sido el centro de inspiración de muchos escritores que valiéndose de ellos y de sus virtudes, consiguen transmitir misterio, intriga y suspenso a la literatura.

Y usando la filosofía de que Dios no existe sin el hombre que lo inventó; el gato no sería el gato sin el valor que el hombre le ha conferido. El hombre lo eligió, desde luego como consecuencia de sus peculiares cualidades o características. Lo eligió de nuevo como antes, para ser su compañero, para llenar ese vacío que sus congéneres le han dejado. Encuentra en el gato el perfecto instrumento para compartir su soledad (física o emocional).

Por eso afirmo, que con la ayuda de la literatura, se demuestra que la presencia del gato en la vida del hombre ha sido el resultado de su necesidad de llenar estas soledades con su presencia.


Ana Cruces






Fuentes bibliográficas:

BORGES, Jorge Luis, Et. Al: Antología de la literatura fantástica. Editorial Sudamericana SA, Colección Debolsillo, Buenos Aires, 2008, Págs. 280-283.

FREUD, Sigmund: Introducción al narcisismo. Editorial Grijalvo, México, 1994, Págs. 84- 85.

GALEANO, Eduardo: Bocas del tiempo. Siglo XXI Editores, SA de CV, México, 2004, Pág. 45.

VALADÉS, Edmundo: La muerte tiene permiso. Fondo de Cultura Económica, México, 2004, Págs. 54-57

Fuentes virtuales:

Fragmentos de Historia de Herodoto www.scribd.com/doc/47525/Fragmentos-Historia-Herodoto

viernes, 30 de abril de 2010

Suerte

Le habían aumentado el sueldo, la Jimenita había aceptado casarse con él, se había encontrado un billete de 100 pesos en su camino a casa al medio día, en fin, el día había resultado maravilloso y no cabía en su cuerpo tanta felicidad. La noche estaba fresca así que decidió celebrar su buena estrella con una caminata nocturna de esas que tanto le gustaban. A solo cinco cuadras de su casa, en la plaza del pueblo, estaban instalados varios puestecillos de comida, una pequeña rueda de la fortuna y junto a ella una mesa rodeada de gente de donde provenían unos gritos ininteligibles. Se abrió paso entre la multitud y se encontró con el merolico: un señor bigotudo y algo obeso, y frente a él varias cartas de lotería. Sintiéndose con suerte y dejándose llevar por una corazonada apostó el billete de 100 a una carta en particular, el merolico comenzó a "cantar". Iba por la cuarta carta, ni un fallo, cada vez se sentía más emocionado, para la novena carta, tanto el merolico como los demás jugadores estaban impactados por el suceso nunca antes visto; todas las figuras seguidas, y la excitación en él era notablemente visible. La onceava, solamente le faltaba una, el merolico "canta", el hombre grita -¡lotería!- y cae fulminado. Un ataque al corazón -dijo el doctor del pueblo-. No debió escoger la carta donde están juntos corazón y muerte -dijo el merolico-, es bien sabido que es de mala suerte.

Ana Cruces.

martes, 27 de abril de 2010

Microcuento: reescritura y parodia




Actualmente el acelerado ritmo de vida, donde siempre se tiene prisa y algo qué hacer nos orilla a modificar las formas de entretenimiento y las fuentes de conocimiento, el público lector exige contenido en una corta extensión de espacio lo que se traduce en corta extensión de tiempo de lectura. Esta es una de las razones por las cual el microcuento ha tenido recientemente cada vez más mayor aceptación entre los lectores.
Para no aburrir e intentando seguir la “corriente micro” haremos una breve revisión por algunos aspectos del microcuento que me parece particularmente interesante la presencia de la reescritura y la parodia.

Nos puede parecer que el tema la aparición de microcuento es reciente, sin embargo no lo es tanto, la aparición oficial del microrrelato en la literatura hispánica se remonta a las primeras décadas de siglo XX, pero es desde hace más de cincuenta años aproximadamente que podemos encontrar obras de ciertos autores que cumplen con los requisitos para ser considerados oficialmente microcuentos. De los años iniciales del microcuento podemos decir que se conocía el objeto pero no el concepto y existía cierta confusión de estos textos con poemas en prosa o aforismos.

Encontramos al microcuento formar parte de un general que es la mini ficción (ficción, cuento o relato) en él se manifiestan dos componentes: lo micro o mini, que hace referencia a su extensión, y la ficción que hace referencia a su naturaleza. El lector está advertido, sabe que esta ficción puede contener una intención realista pero ante todo no podrá esperar una realidad comprobable.

El microrelato toma forma oficial con la obra de Borges y Bioy Casares, Juan José Arreola y más tarde con Cortazar.
Para poder analizar los siguientes microcuentos es necesario antes establecer los requisitos necesarios para considerarlos como tal, el primero es su extensión que no debe exceder las 250 palabras, ni ser inferior a las 8, la segunda es que deben actuar simultáneamente la parte social, estética y psicológica.

Entre las características del microcuento y los elementos que pueden conformarlos llama mi atención de manera particular la reescritura o la parodia de un texto donde “el escritor se sitúa frente a un texto bien conocido- o frente al recuerdo de ese texto- y lo rescribe” (Lagmanovich, 2005: Pág. 26), generalmente suelen basarse en textos muy reconocidos, sobre todos los que se originaron de la tradición oral, como ejemplo tenemos dos microcuentos que son reescritura de la muy conocida la historia de la Cenicienta, hecha famosa por los hermanos Grimm. Rotger Neus y Estrella Burgos nos muestran respectivamente sus “versiones”:

"Ni colorín ni colorado"
Cenicienta, que no era rencorosa, perdonó a la madrastra y a sus dos hijas y comenzó a recibir las en Palacio. Las jóvenes no eran demasiado agraciadas, pero empezaron a tener mucha familiaridad con el príncipe, y pronto los tres se hacían bromas, jugueteaban. A partir de unos días de verano especialmente favorables al marasmo, ambas hermanas tenían con el príncipe una intimidad que despertaba murmuraciones entre la servidumbre. El otoño siguiente, la madrastra y sus hijas ya se habían instalado en Palacio. La madrastra acabó ejerciendo una dirección despótica en los asuntos domésticos. Tres años más tarde, la princesa Cenicienta hizo público su malestar y su propósito de divorciarse, lo que acarreo graves consecuencias políticas. Cuando le cortaron la cabeza al príncipe, Cenicienta hacía ya tiempo que vivía con su madrina, retirada en el País de las Maravillas. (2005, Pág. 89)

"El príncipe"
Poco después de la media noche el príncipe sale sigilosamente del castillo, mientras Cenicienta duerme profundamente. Con un afán incontrolable, el príncipe va en busca de la hermanastra de su esposa, aquella mujer cuyos enormes pies tanto le fascinan. (1988, Pág. 53)

La historia de la Cenicienta se reescribe, en ambas es engañada por el príncipe, y con este hecho rompe con la propuestas de vivir “felices para siempre”, al menos juntos. Esta reescritura le da un carácter novedoso y fresco a la historia principesca. Una de las ventajas de inspirar la reescritura con orígenes orales es la libertad de cambiar o dar un giro inesperado a la historia original. Y por supuesto al ser historias fácilmente reconocibles, suponen mayor facilidad para el lector, así como un aire divertido, pues no se esperaba ver a la princesa del cuento en semejante situación.
Por otra parte encontramos en la una reescritura de la Cenicienta que hace a su vez una referencia a la historia de “Alicia en el país dE las maravillas” de Lewis Carrol.

Por otra parte tenemos también la reescritura de la leyenda de Scherezada y “Las mil y una noches”. Presentamos tres de José Luis Zárate Herrera:


"Razones"
-Deberé eliminarla- decidió el sultán en la noche 1002- a pesar de que es muy bella, pero su insoportable cantaleta diaria de “te cuento un cuento”, con esa manía suya de dejar pendientes las historias en lo más interesante. Ademas, lo peor: a últimas fechas se repite. (1988:Pág. 54)

"Justicia"
-Después de todo, reflexionó el verdugo- Scherezada merece morir: ella inventó las telenovelas. (1988: Pág. 64)

"La queja"
Oh Dioses, me ofrecí por esposa del sultán, para salvar a las mujeres del reino de morir decapitadas después de una noche con él, que cree que en la variedad esta el gusto; y dedique años de mi vida a hilar fabulosas historias que lo distraerían hasta que acabara por amarme a mi y a nuestros hijos, pero, oh Dioses, ¿Por qué no me dijeron que el sultán es sordo? (1988: Pág. 95)

En estos microcuentos encontramos en común la parte “humana” de Scherezada , es decir, Scherezada como mujer, podemos observar claramente esto en la queja, pero también encontramos otros aspectos de los personajes, como el verdugo arrepentido que le da un giro actual y atemporal mencionando las telenovelas y a la vez hace una critica social. Encontramos también la perspectiva del sultán que planea matarla, observamos que la razón por que desea su muerte es que le aburren sus historias, ¿nos suena familiar esto? podríamos hacer una analogía de los hombres que piensa que las mujeres “calladitas se ven más bonitas”.

¿Qué es lo que hace interesante las reescrituras o parodias de un texto además de los elementos de los que ya hablamos anteriormente? Creo que son varios los aspectos, uno de ellos es que regularmente la reescritura o parodia supone una recreación de la actual realidad por medio de personajes tipo ya conocidos. Los pone en situaciones actuales que afectan la sociedad, como, por ejemplo, la infidelidad y el divorcio. Por otra parte también proyecta la ideología del hombre actual, los problemas a los que se enfrenta sus dudas y deseos, y finalmente hace una crítica a la sociedad, de manera tan sencilla y divertida que es fácil sacar un aprendizaje o moraleja de ellos, o al menos deja una idea flotando en nuestra mente, poniendo a trabajar así, nuestra capacidad de análisis.

Sea cual sea la razón, la realidad es que los microtextos proponen una alternativa al lector que no dispone de mucho tiempo, o no esta dispuesto a renunciar más que a unos cuantos minutos al día destinados a la lectura. Lo triste es que como un círculo vicioso, la no lectura de textos extensos presupondrá cada día tener un menor contexto o punto de referencia a un microtexto cuya característica primordial para su comprensión sea el conocimiento de la obra a la que se parodia. Como todo los microtextos tiene sus pros y costras pero como dicen siempre es mejor mirar el vaso medio lleno a medio vacío, lo positivo es que los textos micro podrían ser la salvación de la literatura de su extinción.

Ana Cruces Gómez






Bibliografía

Lagmanovich, David, 2005 “Antología del microrrelato hispánico”, Palencia: Menoscuarto Ediciones.

Neus, Rotger, et al, 2005, “Ni colorín ni colorado” tomado de Ciempiés: los microrelatos de quimera, Barcelona: Montesinos.

Burgos, Estrella, 1988, “El príncipe” publicado en la revista El Cuento, México: GV Editores.

Zárate, José Luis, 1988, “Razones”, publicado en la revista El Cuento, México: GV Editores.

Zárate, José Luis, 1988,“Justicia”, publicado en la revista El Cuento, México: GV Editores.

Zárate, José Luis, 1988, “La queja”, publicado en la revista El Cuento, México: GV Editores.





viernes, 23 de abril de 2010

CELEBRA EL DÍA DEL LIBRO UNIÉNDOTE AL BOOKCROSSING



"¿Has sentido alguna vez que un libro toca tu vida, y quieres compartirlo con el mundo? Libros Libres es un método sencillo para que eso suceda.
Libros Libres está adscrito al movimiento global de liberación de libros: BookCrossing. Es gratuito y no conoce límites geográficos. Cuenta hasta la fecha con alrededor de 700,000 miembros, y ya son casi 4 millones y medio de libros liberados en todo el mundo.
Así que liberar libros es el corazón de nuestro movimiento. Todo lo que tienes que hacer es dejar un libro en donde tú desees para que alguien más lo encuentre y lo lea. Con el registro que hagas del libro podrás seguir su camino para siempre.
No te imaginas la cantidad de eventos que pueden suceder entre dos o más vidas y una obra literaria. Resulta un ejercicio fascinante sobre el destino.¡La lectura nunca había sido tan emocionante!"

Esto dice el inicio de la página de BookCrossing en México o Libros libres, movimiento que propone que la similitud de la palabra libro con libre no es una simple coincidencia. Es un proyecto global, en el cual participan varios países incluyendo México, que lo hace con un menor número de libros en libertad en comparación con otros países .

Me parece una buena idea de promoción de lectura. Ya me inscribí y estoy pensando qué libro liberar, posiblemente el primer libro que libere no sea "el que haya marcado mi vida", liberaré alguno como experimento. También estoy decidiendo dónde liberarlo, debe ser algún lugar donde corra el menor peligro.

Ojalá estos proyectos tuvieran más promoción pues la idea es excelente en la teoría, pero habría qué ver en la práctica, me pregunto cuántos libros no habrán sido ya tirados a la basura en su recorrido. De todos modos, esta tarde voy a dejar uno en la banca de algún parque, será mi pequeña conmemoración para el día del libro.

miércoles, 21 de abril de 2010

Imaginantes

Aunque regularmente se asocie a Televisa con programación basura, malas versiones de series televisivas gringas o inglesas, y telenovelas( no hace falta decir, horrorosas), encontramos dentro de su auspicio , una vez al año(o al siglo) una producción interesante, este caso es el del proyecto de la fundación Televisa "Imaginantes", unas cápsulas, donde la animación (por cierto, de muy buena calidad) se combina con la letra y la música.

Estas cápsulas presentadas en el espacio de los comerciales de los canales pertenecientes a esta televisora, dibujan ideas, fragmentos, guiños de la obra de varias de las grandes mentes creativas en las ciencias y las artes. Encontramos, por ejemplo, en el rumbo de la literatura a Cortázar y Calvino, en el de la psicología a Jung.
Estas cápsulas son sobre todo una suerte de invitación audiovisual para revisar la obra original de éstos autores y que por su deliciosa presentación seguramente atraerá a muchos.

Aquí el link para verlas completas:
http://www.fundaciontelevisa.org/cultura/imaginantes.html


Aquí una pequeña muestra: